Información sobre Lems Impermeables

Mantener las propiedades impermeables de tus botas es esencial para asegurarte de que se mantengan secas y cómodas. Como con todos los productos impermeables, es necesario realizar mantenimiento. Las propiedades impermeables de las botas pueden disminuir gradualmente. Esto se considera un uso normal y no está cubierto por la garantía. La única bota completamente impermeable es una bota de goma para vadear.

Aquí tienes algunos pasos que puedes seguir para mantener tus botas impermeables:

  1. Limpia tus botas regularmente: Mantén tus botas limpias retirando tierra, barro y residuos después de cada uso. Usa un cepillo suave o un paño húmedo para limpiar la suciedad superficial. Esto previene la acumulación de suciedad que puede comprometer la impermeabilidad.

  2. Inspecciona daños: Revisa periódicamente tus botas en busca de daños, como cortes, abrasiones o perforaciones en el material. Repara cualquier daño menor de inmediato usando materiales de parcheo o adhesivos apropiados. Daños más significativos pueden requerir reparación profesional.

  3. Reaplica el tratamiento impermeabilizante: Con el tiempo, el recubrimiento impermeable de tus botas puede desgastarse. Para mantener las propiedades impermeables, puedes reaplicar periódicamente un tratamiento impermeabilizante. Aquí te explicamos cómo hacerlo:

    a. Limpia las botas a fondo para eliminar cualquier suciedad y aceites. Usa un detergente suave y un cepillo para frotar suavemente la superficie. Enjuaga con agua limpia y déjalas secar completamente.

    b. Elige un producto impermeabilizante adecuado según el material de tus botas. Los productos a base de cera son buenos para cuero, mientras que los agentes impermeabilizantes en spray o de silicona funcionan bien para materiales sintéticos.

    c. Aplica el tratamiento impermeabilizante de manera uniforme en toda la superficie de las botas, prestando especial atención a las costuras y el pespunte. Sigue las instrucciones del fabricante para la aplicación, ya que pueden variar según el producto.

    d. Deja que las botas se sequen durante el tiempo recomendado. Esto permite que el agente impermeabilizante penetre y se adhiera al material de la bota.

    e. Después de secar, puedes aplicar una segunda capa si es necesario, especialmente en botas más antiguas o que han sido sometidas a un uso intensivo.

  4. Revisa las costuras y el pespunte: Asegúrate de que las costuras y el pespunte de tus botas estén en buen estado. Si notas hilos sueltos o espacios, considera usar sellador de costuras o un adhesivo adecuado para sellarlos y mantener la impermeabilidad.

  5. Almacena adecuadamente: Cuando no uses tus botas, guárdalas en un lugar fresco y seco, alejado de la luz solar directa y del calor extremo. No las dejes en un ambiente húmedo o con alta humedad, ya que esto puede dañar los materiales impermeables y favorecer el crecimiento de moho y hongos.

  6. Rota tus botas: Si tienes varios pares de botas impermeables, alterna su uso para permitir que cada par se seque completamente entre usos. Esto ayuda a prevenir la acumulación de humedad dentro de las botas.

  7. Evita condiciones extremas: Aunque los tratamientos impermeabilizantes pueden mejorar la capacidad de una bota para repeler el agua, evita exponer tus botas a condiciones extremadamente duras siempre que sea posible. La exposición excesiva a barro, químicos o la inmersión prolongada puede comprometer sus propiedades impermeables.